Conclusiones obtenidas sobre las diferentes metodologías.
Pregunta 1: ¿qué dificultades crees que puedes tener como profesor cuando se aplica esta técnica?
La conclusión que obtengo del análisis de las respuestas de la clase a esta pregunta es que ninguna de las técnicas es sencilla para llevarla a cabo, si bien es cierto que puede que el grado de dificultad varíe de unas a otras, pero en todas las metodologías encontramos problemas, los cuales hay que intentar anticipar para solucionar de antemano.
Pregunta 2: ¿qué podrías hacer para superar dichas dificultades?
De aquí saco en claro que, pese a las dificultades que todas las metodologías presentan de forma individualizada, todas y cada una de ellas tienen soluciones que se pueden poner en práctica para solventar dichas dificultades. Aquí, igual que en la pregunta anterior, se puede destacar que, pese a que no todas las soluciones son igual de sencillas o complejas de llevar a cabo, no es imposible poner solución a los posibles problemas que puedan surgir.
Pregunta 3: ¿qué beneficios crees que tiene para el estudiante/aprendizaje?
Pese a que todas tienen sus beneficios para el alumnado, es cierto que no todas las metodologías tienen los mismos beneficios y de la misma calidad para los estudiantes y para su aprendizaje. Por ejemplo, mientras que la clase magistral sería una herramienta centrada en la recepción de información por parte del alumnado para su posterior memorización, hay otras técnicas, como la de debates y grupos de discusión, que no se centra tanto en el contenido como en que los niños interactúen los unos con los otros, construyendo así su propio aprendizaje. En definitiva, los beneficios dependen del tipo de educación que persigamos lograr.
Pregunta 4: ¿para qué asignaturas o contenidos son más adecuados?
De estas respuestas podemos sacar en claro que aquellas metodologías enfocadas a que los alumnos sean los encargados de construir su propio aprendizaje, pueden ser utilizadas en cualquier asignatura, llegando incluso a compatibilizar el dar en una misma hora dos asignaturas distintas que tengan conceptos en común. Sin embargo, aquellas que, como la clase magistral, están enfocadas a que el alumno reciba a información y la memorice, no son compatibles con todas las asignaturas como, por ejemplo, una clase magistral de plástica.
Pregunta 5: ¿qué aprenden los estudiantes además del contenido que se pretende?
Con todas las técnicas propuestas los alumnos aprenden contenidos secundarios, quizás de forma inconsciente, como son las normas de civismo y convivencia, las cuales no se les enseñan en todos los casos de forma explícita, sino que en determinadas ocasiones el profesor será el modelo de estas conductas.
Pregunta 6: ¿promueve un aprendizaje centrado en el contenido o en otros tipos de aprendizajes?
Como podemos observar, estas metodologías no solo se centran en el contenido, sino que, además, promueven otro tipo de aprendizajes en la mayoría de los casos, como las normas y valores morales o el dominio de varias competencias diferentes.
Preguntas 7 y 8: ¿en qué momentos pueden ser adecuados aplicarlos? ¿Y en cuales no?
Aquí hay disparidad de respuestas, ya que cada metodología tiene una función concreta y, por tanto, debe ser aplicada en un momento concreto.
Pregunta 9: ¿qué relación existe entre esta técnica y el clima del aula?
Al igual que en las preguntas anteriores, depende de cada metodología, conseguiremos un clima en el aula más participativo e interactivo entre alumnos y profesor o más sólido, sin interacción, solo del profesor a los alumnos.